"La gente nos pide que nos pongamos a trabajar y eso hice": taxista

Redacción

 Luis Alberto Alcántara Ramírez es taxista, pero afirma que en lugar de sumarse a la multitudinaria protesta de otros miles de taxistas que este 7 de octubre asfixió una parte de la ciudad, como protesta por la falta de regulación de las aplicaciones como Uber o Cabify, él decidió trabajar. Pero eso no lo salvó de que los usuarios se quejaran con él, dice a pregunta expresa.

"Sí, se quejan, que nos pongamos a trabajar nos dicen".

Entrevistado por La Silla Rota, comparte que el día estuvo flojo para él. Lo atribuye al tráfico generado por sus compañeros.

En su caso decidió no participar porque no le ve caso luchar contra el gobierno. Pero sí se queja de que el pago por la Revista y el Tarjetón es caro, 6 mil y 3 mil 800 anuales, respectivamente.

"Estoy en contra del gobierno, es el que se está llevando todo y a nosotros nos está haciendo a un lado, nos está pidiendo muchos requisitos para hace lo que hacen ellos (las aplicaciones), no nos está dando las garantías para poder trabajar a gusto. Es algo ilógico que nos levanten multas de hasta 100 salarios mínimos cuando, ¿cuánto creen que ganamos nosotros? Es un sueldo variable, sí, pero no tenemos para pagar una revista de 6 mil pesos anualmente, un tarjetón de 3 mil 800 junto con la licencia, las verificaciones y mantenimiento del carro. El gobierno no sabemos que piense de nosotros los taxistas. Estamos en competencia desleal porque si nos pusieran esa tarifa que trae Uber sin impuestos yo también lo sería, es algo lógico, pero el gobierno nos tiene abajo".

Luis Alberto opera una unidad que no es suya, y diario debe dar una cuenta de 300 pesos, por lo que trabaja entre 12 y 15 horas al día para sacar la cuenta y ganar algo para él. Considera que las unidades que operan con aplicaciones la tienen más fácil.

Entrevistado antes de que los taxistas levantaran su bloqueo sobre Reforma, cuando mantenían la amenaza de volver a hacerlo para este 8 de octubre, dice que él no se sumaría, aunque sí lo invitaron al del 7.

"Son movimientos por medio de Whattsapp y nos mandan toda la información", añade, mientras espera a alguien que lo aborde, a un costado de la Catedral Metropolitana, frente al Monte de Piedad, en una zona que habitualmente tiene alta demanda de taxis, pero no este 7 de octubre.

Con información de La Silla Rota