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Por viejo y porque le pegó un rayo, jubilan al avión presidencial

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La aeronave perdió una válvula en pleno vuelo, lo que obligó a que el trayecto Canadá-Ciudad de México volara bajo

Al avión presidencial mexicano es frecuente que ya no se le permita descender en algunos aeropuertos debido a que es ruidoso, contamina, y su vieja tecnología hace difícil su operación, por lo que es desviado a aeropuertos militares.

De acuerdo con una nota que publica el diario El Universal ya le ocurrió en Tokyo, París y Roma.

El avión ha corrido diversos riesgos, desde descomposturas hasta el golpe de un rayo cuando volvía de Haití.

La aeronave oficial sirvió durante 26 años, pero actualmente ya no existen refacciones y su tecnología fue rebasa desde hace varios años, su autonomía es insuficiente y riesgosa para los requerimientos del jefe del Ejecutivo.

El avión Presidente Juárez TP-01, un Boeing 757-225 acumuló en los últimos cuatro años una serie de fallas, elevó su costo de mantenimiento y dejó de ser funcional.

Ahora será sustituido por el José María Morelos y Pavón, un Boeing 787-9 Dreamliner, cuyo costo ascendió a los 7 mil millones de pesos.

 

Vuelos peligrosos

Fuentes cercanas a la Presidencia, le revelaron a El Universal que el avión Presidente Juárez TP-01 vivió episodios riesgosos.

En marzo de 2015, cuando volvía a México desde Escocia, la aeronave sufrió una falla importante.

Durante el trayecto Escocia-Canadá, la aeronave perdió una válvula en pleno vuelo, lo que obligó a que el trayecto Canadá-Ciudad de México volara bajo, y que pasara cerca de ciudades canadienses y de Estados Unidos que cuentan con aeropuertos capaces de recibir eventualmente de emergencia al Boeing 757-225, dice la nota de El Universal.

Otra falla se registró el 10 de abril de 2015. Al llegar a Panamá, donde el presidente Peña Nieto participó en la Cumbre de las Américas, el avión aterrizó sin contratiempos.

Pero el TP-01 ya no se movió de la plataforma de desembarco. Tuvo que ser remolcado a otra área para que el avión de Raúl Castro, pudiera descender.

En abril de 2013, durante una visita a Veracruz, la computadora de vuelo del TP-01 ordenó el cambio de una válvula. Peña Nieto y su comitiva tuvieron que regresar a la Ciudad de México a bordo del TP-02.

A finales de noviembre, durante el vuelo de regreso de Puerto Príncipe, Haití, a la Ciudad de México, el TP-01 fue golpeado por un rayo en pleno vuelo. La aeronave se sacudió pero no pasó a mayores.

Un par de días después de arribar al Distrito Federal, el avión fue enviado a Estados Unidos para un mantenimiento de casi tres meses.

Caminadora y televisión

La nota de Francisco Reséndiz detalla que del frente a la cola, en la cabina principal del avión presidencial hay 26 asientos ejecutivos, amplios y separados. El asiento del presidente de la República se ubica del lado izquierdo, pegado a la ventanilla, casi en la parte media de la aeronave.

Más atrás hay un camarote privado para el presidente, donde hay una caminadora, una cama, un baño con regadera, un armario, un pequeño escritorio y una televisión.

Enseguida, hay un espacio similar al de vuelos comerciales, con siete filas de seis asientos en cada una, en esa zona hay tres baños y sigue la cocina.

La cabina principal se comunica con la parte posterior del avión a través de un pasillo que pasa a un costado del camarote privado del Ejecutivo.

Ahí, sentado en el piso o en una pequeña silla se encuentra un elemento del Estado Mayor que recibe por internet datos para el vuelo.

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