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Maltratan a toros en embalse por fiesta de La Candelaria

Los toros fueron maltratados mientras buscaban hacia donde resguardarse de las personas que intentan montarlos, golpearlos, jalarlos.

Tlacotalpan, Ver.- Como parte de las tradicionales Fiestas de la Candelaria se llevó a cabo el tradicional  Embalse de Toros en donde se esperaba el arribo poco más de 60 mil visitantes para disfrutar de estas festividades.

Poco después de las 12:00 horas inicio el embalse de los toros en el municipio, donde lo toros de raza Cebú y Sardo Negro fueron soltados por las principales calles de la localidad, lo cual mantiene entretenido a los locales y turistas.

En medio de mucha algarabía desde jóvenes hasta personas mayores de  edad participan en la tradicional persecución de los toros, actividad la cual se lleva por espacio de varias horas.

Previamente los toros fueron obligados a cruzar las aguas del río Papaloapan, afluente que en el 2010 provocó con su desbordamiento inundaciones por dos ocasiones a la ciudad designada patrimonio de la humanidad.

Una  vez en la orilla fueron soltados en donde los jovenes y adultos esperan a los toros con palos, reatas y otros objetos, para provocar su furia y comenzar la persecución.

Maltratan a toros

Poco a poco los seis toros, fueron maltratados mientras buscaban hacia donde resguardarse de las personas que intentan montarlos, golpearlos, jalarlos o lastimarlos.

La policía montada y los jinetes que fuerzan a los toros para salir hacia la gente no hacían nada cuando de cuidar a los asustados animales se trata.

Las personas, muchas en evidente estado de ebriedad y la mayoría con una botella de alcohol en la mano, corrían primero hacia el embarcadero de donde saldrían los animales tras pasar el río en una balsa.

Después se dividía entre quienes intentaban huir del animal mientras corría despavorido y aquellos que también andaban a toda velocidad pero atrás del toro para buscar alcanzarlo.

“El problema es que hay mucho borracho. Esto no era así. Son los borrachos los que le hacen feo”, sentenció uno de los vendedores ambulantes.

Al llegar al final de la avenida, justo donde estaba la última valla y el palco para que las personas  VIP observaran el espectáculo que se acerca al maltrato, el confundido animal no sabía hacia donde seguir por lo que los jinetes eran los encargados de guiarlo para sacarlo del ruedo o que diera la vuelta para el disfrute de los demás.

Allí de nuevo tenían el toro a su disposición. Uno en evidente estado de ebriedad se montó, siempre con ayuda de los jinetes, a uno de los toros e intentó hacer que se moviera una y otra vez para cuando por fin lo logró caer de lleno al suelo.<br />

Los otros asistentes no desaprovecharon el momento para hacer muestra de su presunta valentía y “torear” el ejemplar asustado mientras le pegaban y jalaban la cola. Algunas personas aseguran que inclusive contaban con instrumentos para dar toques eléctricos y provocar la huida del toro.

Algunos resultaron lastimados. Las personas con corneadas, empujones y pisotones mientras que los toros de los golpes que se llevaron tras esta nueva edición de la tradicional fiesta.

Con información de Doris Castaneyta y AVC

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