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Empresarios, al límite para contener el alza de precios

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Piden a Profeco no comenzar cacería de brujas; quejas de que sus inspectores extorsionan

El alza en el precio de los combustibles y la depreciación del peso elevaron el costo de operación de las empresas a un punto que las compañías se hallan en una situación en que no pueden trasladar esos aumentos a los consumidores por la debilidad del mercado interno, que ha disminuido las ventas, y la fuerte competencia, coincidieron líderes de los sectores industrial y comercial.

 

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2016 los precios al productor aumentaron 8.5 por ciento y en ocho componentes industriales el alza fue de dos dígitos, mientras la inflación general fue de 3.36 por ciento.

 

El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), Enrique Solana Sentíes, demandó que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) no inicie una cacería de brujas contra las empresas por aumentos de precios, pues las alzas que está habiendo son ajenas a ellas.

 

“Que existe el riesgo de que un empresario, aprovechando esta circunstancia, pudiera subir de manera desmedida su producto se da, pero es muy difícil porque aunque no tenga competencia en México tienen del extranjero”, señaló.

 

Además, denunció que los inspectores de la Profeco aprovechan la verificación de precios para revisar licencias, etiquetados “y no se van hasta que no extorsionan al empresario”, principalmente en poblaciones pequeñas.

 

El director general de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec), René Fonseca, dijo que los costos en dicha industria han subido hasta 15 por ciento y aunque descartó aumentos abruptos, estimó alza gradual del alimento hasta de 10 por ciento este año.

“Internamente los precios de la materia prima aumentaron por litro de leche por lo menos entre un peso y 1.50 y a eso se suma el dólar, el precio de los empaques, el aumento de la mano de obra por el alza al mínimo, a la gasolina, el costo financiero (por el incremento de las tasas de interés del Banco de México). 

 

Los empresarios están aguantando porque no está fácil. En el momento en que una empresa aumente sus precios, eso le va a repercutir en una pérdida de mercado”, dijo en entrevista.

 

Agregó que el precio de la leche en supermercados se ha mantenido entre 15 y 17 pesos por litro en el último año y que las diferencias obedecen a que existen varios tipos (entera, light, deslactosada, adicionada con extra calcio, con proteínas, etcétera).

 

Enrique Guillén, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), dijo que el país importa bienes intermedios por alrededor de 300 mil millones de dólares, por lo que el impacto que tienen por la depreciación del peso varía dependiendo de la necesidad de cada empresa por ese tipo de materiales.

 

“Todas las empresas tenemos una autorregulación porque estamos en una economía abierta, donde podemos poner el precio que uno quiera pero nos vamos a salir del mercado. Hasta este momento todos estamos buscando que repercuta lo menos posible en los precios del consumidor final ”, señaló.

 

El dirigente refirió que lo único que le queda a los empresarios mexicanos ante las perspectivas que se avizoran cuando Donald Trump tome posesión como presidente de Estados Unidos luego de las amenazas que ha hecho, es consolidar la planta productiva nacional para que se vuelva más competitiva y productiva y buscar nuevos horizontes.

“Tenemos grandes oportunidades hacia el sur, con la Alianza del Pacífico (APEC), así como la renovación del Tratado de Libre Comercio con Europa que también nos da otra opción”.

 

José María Zas, presidente y director general de la American Chamber de Mexico (Amcham), consideró que la volatilidad causada por Trump será temporal y se diluirá cuando el nuevo mandatario anuncie con claridad sus planes de gobierno, pero confió en que habrá un “final feliz” en la negociación y que se encontrarán soluciones oportunas para ambos países.

 

También descartó que vaya a haber salida de inversiones de México por el efecto Trump y afirmó que, salvo Ford, se mantendrán los 25 mil millones de dólares de inversión planeados para el país.

 

Con información de La Jornada

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