• Estado

"Si mi hija se encuentra en el infierno, en el infierno la voy a buscar”

  • Miguel Ángel León Carmona
Pedro Mávil cumple seis años buscando el cuerpo de Gemma, "los hechos apuntan a que mi hija nunca llegó al panteón Palo Verde”.

Xalapa, Ver. – Dos funcionarias, una adscrita a la Fiscalía General del Estado (FGE) y otra a la Procuraduría General de la República (PGR) estarían involucradas en la desaparición del cadáver de Gemma Mávil Hernández, una joven de 29 años secuestrada en 2011 y posteriormente asesinada en la capital de Veracruz.

Patricia R.R. y Susan G.G., son investigadas por los delitos de incumplimiento de un deber legal y abuso de autoridad. Susan “N”, en su carácter de oficial secretario, se habría encargado de trasladar el cuerpo de Mávil Hernández a la Dirección General de Servicios Periciales y posteriormente, Patricia “N” de realizar y vigilar los trabajos de inhumación en el panteón Palo Verde, en Xalapa.

[relativa1]

De acuerdo con investigaciones que forman parte de la carpeta de investigación 844/2011 el cuerpo de Gemma junto con el de otras dos personas fueron inhumados en la fosa común del panteón xalapeño a finales de 2011, sin embargo, tras tres exhumaciones los restos de la joven no han sido localizados.

Este martes 22 de noviembre se llevó a cabo la audiencia de imputación de ambas servidoras públicas, misma que se difirió al 07 de diciembre de 2017, debido a la ausencia de Patricia R.R., quien sigue activa en la nómina de la FGE.

Mávil Hernández desapareció el 03 de mayo de 2011 y fue encontrada sin vida en agosto del mismo año, su cuerpo en ningún momento fue sometido a confrontaciones de ADN y a los 90 días del hallazgo, presuntamente fue enviada a la zona de fosa común.

“Lamentablemente la realidad y los hechos apuntan a que mi hija nunca llegó al panteón Palo Verde”, explica el padre de la víctima, Pedro Mávil Hernández, quien a la vez abre un nuevo capítulo en un caso que ha puesto en jaque a los gobiernos de Javier Duarte de Ochoa y de Miguel Ángel Yunes Linares.

[relativa2]

Se cumplen seis años de la desaparición de Gemma Mávil Hernández, una joven políglota, egresada de la Universidad Veracruzana (UV), a quien un secuestro la privó de la existencia; hoy el paradero de sus restos depende de dos funcionarias investigadas por la autoridad.

“Yo les pido que me digan la verdad, ¿qué hicieron con el cuerpo de mi niña? Si mi hija se encuentra en el infierno, en el infierno la voy a buscar”, refirió Pedro Mávil durante la audiencia inicial, a la servidora pública que, de acuerdo con investigaciones ministeriales, habría falseado información en su paso por la extinta Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Al cuerpo de la víctima no le fue realizado el perfil genético y sus datos no pudieron ser cotejados con la información de sus padres. Fue hasta 2016, mediante averiguaciones ministeriales, cuando Pedro Mávil se enteró que su hija había perdido la vida a consecuencia de un plagio.

“Hasta 2016, las autoridades de la Fiscalía nos confirmaron que se trataba del cuerpo de mi niña, en virtud de que se realizaron los perfiles genéticos de mi esposa, de un servidor y de mi niña”, explica el padre.

A raíz de ese descubrimiento de parte de los familiares, el entonces Fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras aseguró a los agraviados que “voltearían el Panteón Palo Verde, si era necesario hasta encontrar a Gemmita”.

Posterior a la declaración de Bravo Contreras se realizaron tres exhumaciones durante los meses de junio, julio y agosto de 2016. En el sitio donde, según autoridades, fue inhumada Gemma Mávil, únicamente fueron halladas las osamentas de dos hombres. “A mi hija la encontré en documentos más no físicamente”, se lamenta Pedro Mávil.

A la fecha el caso sigue impune, no obstante, de acuerdo con declaraciones de terceros, el cuerpo de Gemma nunca fue inhumado en el panteón Palo Verde; hoy dos funcionarias son señaladas como presuntas responsables, una de ellas no se presentó a la audiencia de imputación.

“Sigo buscando la verdad de lo que sucedió con el cuerpo de mi hija y así seguiré hasta que Dios me preste la vida. Si algo tenemos las víctimas indirectas es que no nos damos por vencidos”, amagó Pedro Mávil, frente al juez de control y una de las presuntas culpables.  

[relativa3]

Versión para impresión