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Migrantes sí fueron presionados para no avanza a la frontera: Padre Solalinde

  • La Silla Rota
Contra lo que ha señalado el gobierno mexicano, los integrantes de la Caravana de Migrantes centroamericanos sí han sido objeto de presiones

IRMA ROSA MARTÍNEZ A.

Contra lo que ha señalado el gobierno mexicano, los integrantes de la Caravana de Migrantes centroamericanos sí han sido objeto de presiones para que la comitiva se disperse y no llegue a la frontera, aseguró el padre Alejandro Solalinde.

Conocido por su labor en favor de los migrantes, el religioso señaló que se trata de un grupo muy importante de centroamericanos que realizan esta caravana desde hace varios años, y destacó que ya no sólo emigran en búsqueda de una mejor situación económica, sino para salvar sus vidas.

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Indicó que el gobierno mexicano se encuentra entre la espada y la pared, porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no hace recomendaciones, sino que da órdenes, y la actual administración se está dejando chantajear: si no paran la migración no hay Tratado de Libre Comercio, dijo.

Lo anterior contrasta con lo señalado por el gobierno mexicano, el cual, a través de un comunicado, señaló que la política de migración no está sujeta a presiones. Reiteró que su política de migración es un asunto de soberanía.

Las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores reportaron que la caravana de migrantes "Viacrucis" comenzó a desintegrarse por decisión de sus integrantes, que la opción de no continuar fue tomada exclusivamente por los miembros de la caravana y no se debió a ninguna presión externa o interna.

Aseguraron que funcionarios del gobierno mexicano acompañaron a los participantes en su camino a través del territorio nacional, con pleno respeto a la ley y a sus derechos humanos.

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El padre Solalinde indicó que los centroamericanos seguirán saliendo de sus países e indicó que tan solo en esta ocasión fueron alrededor de 2000 personas las que integraron la caravana. "Es algo que no se veía desde mayo de 2007", dijo.

En su opinión, el gobierno busca que la caravana "se disimule" para que Estados Unidos no reclame. Precisó que en Matías Romero, Oaxaca hay alrededor de 600 personas a quienes el gobierno mexicano les ha dado diversas opciones para regularizar su presencia en el país. Señaló que ya les dieron oficios de salida y a algunos les ha ofrecido visas humanitarias e incluso la posibilidad de asilo.

Indicó que el próximo lunes se realizará una reunión con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y el Instituto Nacional de Migración para que escuchen de viva voz lo que es la vida de los centroamericanos en sus países de origen.

El sacerdote indicó que habrá quienes decidan ya no proseguir pero seguramente otros continuarán su travesía hasta la frontera.

Con información de La Silla Rota

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