• Xalapa

Paloma, de 5 años, marcha para que su madre desaparecida vuelva a casa

  • Miguel Ángel León Carmona
Paloma aceptó acompañar a su abuela a una marcha de mujeres que gritan y lloran por las calles de Xalapa a cambio de una promesa...

Xalapa, Ver. – Paloma tiene cinco años. Ella aceptó acompañar a su abuela a una marcha de mujeres que gritan y lloran por las calles de Xalapa a cambio de una promesa: “¿verdad que si nosotros venimos a esto mi mami va a regresar?”, pregunta la pequeña, aferrada a una pancarta de su madre desaparecida.

Asunción -la abuela- consciente de la escasa efectividad que arrastran las autoridades veracruzanas para resolver delitos de esta índole contesta a Paloma con mesura. “Mija, eso espero yo”. Las dos forman parte del contingente de mujeres que este 10 de mayo se congregaron en la capital para marchar por sus familiares desaparecidos, en un día que, coinciden, “no hay nada que celebrar”.

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Paloma se ataja de los rayos del sol con una cachucha color blanca, porta en sus manos diminutas una rosa con listón rojo y viste una camiseta con la fotografía de su madre, Zaira Romero Zárate, quien desapareció el 16 de diciembre de 2015, a los 23 años de edad.

El 8 de noviembre de 2017, la Fiscalía General del Estado (FGE) ofreció una recompensa de 250 mil pesos por información veraz y útil para la localización de la madre de Paloma, quien fue enviada por sus jefes de la carnicería La Cabaña a depositar un dinero al banco, en Xalapa, y no regresó. 

Cuando Zaira desapareció, cuenta Asunción, Paloma tenía 2 años y su hermano menor tan solo siete meses. “Como todos los días me dijo, ‘mami ya me voy cuídame a los niños que luego regreso’. Y hasta la fecha sigo esperando”, se lamenta la mujer a quien las lágrimas le arruinan el rímel en sus ojos.

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Desde entonces los estudios de Paloma y los juguetes de su hermano se costean gracias a la venta de helados de su abuelo y los oficios que Asunción consigue en Xalapa. “El padre es igual que el gobierno, se olvidaron que hay niños que sufren cuando alguien desaparece”, dice con un gesto en su rostro de reclamo.

Paloma y su abuela se reunieron este viernes en punto de las 9 en el panteón Palo Verde. De ahí caminaron unos 4 kilómetros –bajo una temperatura por encima de los 33 grados Celsius- hasta el monumento a la madre. Allí unas 150 mujeres pasaron lista por sus desaparecidos y pidieron al Gobierno de Veracruz aterrizar los compromisos y recuperar a los suyos. “Regrésenme a mi mamá”, se lee con letras rojas en la camisa de Paloma.

A Asunción se le cuestiona al final de la marcha por qué decidió acompañarse de su nieta.  “Para que la gente se sume a esta causa, joven, y que vea este sufrimiento es real, que no nada más es pura patraña lo que andamos haciendo”.

Fotografías interiores: Eduardo Martínez / Portada: Ricardo Martínez

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