• Cultura

El piano que se toca solo: un insulto para los artistas en Orizaba

  • Cristóbal Cortés
La administración municipal de Igor Rojí prefirió gastar 160 mil pesos en el artefacto en vez de contratar a algún músico de la región

Xalapa, Ver.- El futuro distópico que presentaban algunas películas, en donde la tecnología reemplazaba al hombre en funciones laborales, parece haber llegado por fin. Sin embargo, ha llegado a Orizaba, directamente al ámbito más inesperado: la música. 

El alcalde Igor Rojí ha inaugurado las funciones de un piano al cual se le implementó un accesorio electrónico que permite que dicho instrumento se toque de manera automática con canciones pre-programadas. Dicho piano estará ubicado y funcionando en el salón Quijote dentro del Poliforum

En una ciudad con tantos y tan buenos músicos, la actual administración consideró una mejor inversión el destinar 160 mil pesos del presupuesto para adquirir el aditamento electrónico para que un piano toque solo, a pagar un salario justo por un músico de calidad que pudiera tocarlo de manera permanente. 

En el discurso inaugural de dicho instrumento, el alcalde menciona que “era complicado encontrar pianistas disponibles, sobre todo en sábado y domingo que es cuando más gente circula por las instalaciones del Poliforum”. Esto, en jerga política, se traduce a que probablemente nunca se ofreció un salario digno (o ni siquiera se ofreció uno) para poder desempeñar esa función a algún pianista. De hecho, nunca existió una convocatoria al respecto, así que la “falta de disponibilidad” es dudosa. 

Por el contrario, el departamento de cultura de la actual administración, se ha caracterizado por siempre abrir convocatorias en donde se busca que los músicos toquen GRATIS en las diferentes plazas públicas de la ciudad.

¿No era una mejor idea que el presupuesto se implementara en esas convocatorias? ¿Dónde está el fomento a la cultura si se le niega un justo salario a un músico por deleitar a la gente en los espacios públicos? Los distintos foros culturales de la ciudad, están obligados por esta administración a pagar impuestos: por el evento mismo (una especie de permiso para realizarlo), por publicidad (incluso si está se expone en la propiedad del foro) y el 11 por ciento de la venta total de los boletos. 

Con toda esta recaudación ¿será posible que no haya presupuesto para pagar a músicos por sus servicios? ¿O todo esto forma parte de una anticuada visión acerca de que si la música es o no una profesión que merece ser pagada? 

Es increíble que, en municipios vecinos como Camerino Z. Mendoza e Ixhuatlancillo, que geográfica y demográficamente son más pequeños y, por ende, tienen menos recursos, haya músicos en la nómina del Ayuntamiento por sus labores de tocar los honores a la bandera y de hacer presentaciones regulares en plazas públicas.

Es probable que las autoridades orizabeñas se imaginen que los músicos son una especie diferente de humano, que se alimenta de aplausos en vez de comida orgánica. 

Por este medio me permito informarlos de que no es así, los músicos somos seres humanos con las mismas necesidades que cualquier otra persona tiene. Y, como seres humanos que somos, tenemos más habilidad y sensibilidad para interpretar piezas, que cualquier máquina pre-programada. Señor Rojí, los músicos de Orizaba no le aplaudimos esta acción.

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