¿Qué libro leo?

  • Alma Espinosa

De las preguntas más frecuentes que recibimos los mediadores de lectura es “qué libro le compro a mis hijos”, “qué libro me recomiendas leer” o “qué libro le regalo a un chavo que no le gusta leer”. Y, quizá, nuestras recomendaciones sean las menos atendidas porque es más fácil comprar un juguete, ropa o un libro de superación personal que venden en el supermercado, que buscar en una librería el título sugerido.

Cuando hacemos las recomendaciones inevitablemente no sólo damos la referencia del autor y el título, también están irremediablemente involucradas las editoriales. ¿Esto podría considerarse darle publicidad gratuita? ¿Eso es malo?

Hace unos días leí una nota en El Universal escrita por Yanet Aguilar: “BookTubers, el nuevo negocio de las editoriales”. No es nueva esa acusación, desde que los BookTubers tuvieron cientos de seguidores, mayor presencia en las redes sociales y en actividades como en ferias de libros, la descalificación llegó enseguida.

Ya en algún momento los BookTubers y sus seguidores se han desligado de la comercialización abierta. Y otros tantos sólo disfrutan de la inmensa alegría que provoca recibir un libro gratuito, sin que signifique un compromiso de peso.

Mucho critican si es comercial, si las editoriales encuentran en los jóvenes a sus soldados perfectos y baratos para hacerles publicidad. Entonces, todos los mediadores de lectura y más los que pertenecemos al Programa Nacional Salas de Lectura de Conaculta podrían llamarnos soldados de las editoriales porque promovemos los libros.

Nos guste o no, conocer y mencionar las editoriales son un primer filtro de lectura. Es también digno de reconocer que las editoriales se han puesto las pilas y han pensado en los lectores.

Un ejemplo claro es que Porrúa ya no edita esos libros tremendos a doble columna y fuente diminuta. Ahora tenemos casas editoriales como la oaxaqueña Almadía que además de ofrecer una portada artística, le agrega una camisa con suaje, y hasta incluye el separador.

Y como considero que es más importante recomendar un buen libro que pensar si le provoco más ganancias a las librerías. Para todos los que andan buscando textos para bebés, niños y jóvenes aquí va la sugerencia. Busquen los títulos de las editoriales El Naranjo, Tecolote, CIDCLI, SM, Alfaguara Infantil, Océano Travesía, Libros del Zorro Rojo, Norma, y Barco de Vapor

En el caso particular de los jóvenes sucede algo curioso. Ellos ya superaron esas lecturas de Crepúsculo y Harry Potter, pero pareciera que “los adultos” aún no nos damos cuenta. Esto lo comprobé hace unas semanas al hablar con una docente de preparatoria que los únicos títulos que creía que leían los chavos eran esos, y puso poca atención en títulos como la trilogía Los juegos del hambre. Las editoriales Océano Travesía, SM y Juventud se han convertido en referentes para los chavos.

Y si quieren toda una lista completa para niños y jóvenes, ingresen a la página www.ibbymexico.org.mx. Lo ideal es comprar y encargar los libros en librerías locales, como las que se encuentran, en el caso de Xalapa, en las calles de Xalapeños Ilustres, Úrsulo Galván, Hidalgo y ahora Murillo Vidal.

¿Qué hacer en la semana?

Del 2 al 5 de octubre se realizará la cuarta edición del Hay Festival en la capital veracruzana. Los boletos ya están disponibles en las taquillas del Ágora de la Ciudad del IVEC. Serán días placenteros de charlas, escuchar música, ver cine, conocer obras de arte y convivir con los escritores y periodistas más destacados del mundo.

Algunos de los invitados que estarán en la capital veracruzana son: Salman Rushdie, Joumana Haddad, Margo Glantz, Rithy Panh, Yoani Sánchez. Además habrá conciertos del Instituto Mexicano del Sonido, Daniel Johnston y Concha Buika. Para conocer el programa completo ingrese a www.hayfestival.com/xalapa.

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Alma Espinosa

Es originaria del Distrito Federal y desde hace más de una década radica en Xalapa. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estudió la especialidad en la Enseñanza de la lengua y la literatura en la Universidad Pedagógica Nacional Unidad Xalapa, donde actualmente es docente. Es egresada de la maestría en Literatura mexicana por la Universidad Veracruzana.

Actualmente cursa el diplomado para la Profesionalización de mediadores de lectura por la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. Es mediadora del Programa Nacional Salas de Lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha impartido talleres relacionados con el tema de la lectura y la escritura, y desde hace dos años es una de las mediadoras que dirige la sala de lectura Equinoccios.

Como periodista ha trabajado en el Instituto Mexicano de la Radio, el periódico U2000. Crónica de la educación superior, y el Departamento de Prensa de la Universidad Veracruzana. Fue gestora cultural en la USBI Xalapa. Actualmente colabora en el área de Comunicación Social del Instituto Veracruzano de la Cultura.